¿Recuerdas los días en los que sentarse en la silla del barbero era sólo un caso de decir “nuca y lados cortos”, y escoger vasos que ofrecían la opción de plástico o metal?

Hoy en día, cualquier hombre que se precie de ser un experto en el departamento de estilo necesita entender la forma de su cráneo y cómo eso afecta a lo que puede (y no puede) hacer. ¿John Lennon enmarca una cara redonda? No. ¿Piel descolorida en un diamante? Piénsalo de nuevo.

Si todo esto tiene tanto sentido como llevar a un carnívoro a un buffet Argentino, sigue leyendo nuestra guía de seguridad para saber cómo te va a ti en la repartición de caras.

Paso 1: Las herramientas adecuadas

Seguro y probablemente tienes una cinta métrica de constructor escondida en algún lugar, pero ¿qué crees? es muy poco útil para poder rodearte la cabeza con ese pedazo de metal. Para hacer las cosas más fáciles (y más exactas), ármate con una cinta métrica flexible, como la que usa un sastre o tu mamá cuando quería aprender a coser.

Luego, agarra un cuaderno y toma las medidas delante de un espejo, registrando cada una sobre la marcha.

Paso 2: Mide tu frente

Para saber qué forma de cara tienes, debes averiguar qué partes son largas, cuáles son cortas o si en realidad todas son iguales.

La frente es un buen punto de partida, así que mide la parte más ancha, que suele ser la mitad del entrecejo y la línea del cabello.

Paso 3: Mide tus pómulos

El ancho de tus pómulos es especialmente importante a la hora de elegir un peinado. Si lo haces mal, los rasgos como las orejas pueden desproporcionarse.

Dimensiona el tuyo colocando la cinta en la parte más puntiaguda, justo debajo de la esquina exterior de cada ojo.

Paso 4: Mide tu mandíbula

Aunque seas más parecido a Jonah Hill que a Henry Cavill, hay una línea de mandíbula en alguna parte.

Mide desde la punta de tu barbilla hasta debajo de tu oreja en el punto en que tu mandíbula se angula hacia arriba.

Por supuesto, tienes una mandíbula a ambos lados de tu cara, así que multiplica ese número por dos para obtener la longitud de la línea de la mandíbula.

Paso 5: Mide la longitud de tu cara

¿Cuál es la diferencia entre una cara rectangular y una cara cuadrada? Alrededor de dos pulgadas. Eso no es una broma, es verdad.

Para saber el largo de tu cara, pasa la cinta métrica desde el centro de la línea del pelo hasta la punta de la barbilla.

Para los hombres con problemas foliculares con cabeza afeitada o calva, estimen el punto donde estaría la línea del cabello.

Determina la forma de tu cara

Una vez que tengas estas medidas, fíjate en cuál es la más grande de las cuatro, ya que ésta será la que te diga. Compara tus estadísticas con los perfiles de abajo para ver cuál describe mejor la forma de tu cara.

CaraOvalada

La longitud de la cara es mayor que el ancho de los pómulos, y la frente es mayor que la línea de la mandíbula. El ángulo de la mandíbula es redondeado más que agudo.

Cara Cuadrada

Todas las medidas son bastante similares. El ángulo de la mandíbula es agudo en lugar de redondeado.

Cara Rectángular/oblongada

La longitud de la cara es la mayor medida. La frente, los pómulos y la línea de la mandíbula son de tamaño similar.

Cara Redonda

Los pómulos y la longitud de la cara tienen una medida similar. Son más grandes que la frente y la línea de la mandíbula, que también tienen una medida similar. El ángulo de la mandíbula es suave y mucho menos definido.

Cara Diamante

La longitud de la cara es la más grande. Luego, en orden descendente: pómulos, frente, y el más pequeño es la línea de la mandíbula. El mentón es puntiagudo.

Cara Corazón

La frente mide más que los pómulos y la línea de la mandíbula. El mentón es puntiagudo.

Cara Triangular

La línea de la mandíbula mide más que los pómulos, que miden más que la frente.

Una vez que hayas descubierto la forma de tu rostro, podrás empezar a tomar decisiones más informadas sobre todo, desde el peinado y la barba hasta los lentess de sol.